Cómo prevenir el mal comportamiento de los hijos y las hijas en la etapa adolescente.

La etapa adolescente es, en algunos casos, complicada a nivel familiar. Tu hijo o hija pide a gritos independencia, pero al mismo tiempo, ves que aún no está preparado/a para afrontar muchas situaciones de forma autónoma.

Durante la adolescencia se termina de desarrollar la identidad y la autoestima de nuestros chicos y chicas, y por esto, es una etapa delicada, a la que debemos prestar mucha atención, abriendo bien las orejas porque toca escuchar mucho y subir la dosis de comprensión y paciencia por parte de los padres y madres.

No todos los adolescentes presentan problemas de comportamiento en esta etapa, ya que esto depende de multitud de factores y variables que tienen que ver con sus rasgos de personalidad, los estilos educativos de cada progenitor, o incluso la historia de vida de cada chico o chica.

Cada caso es diferente y por eso desde nuestro centro de psicología adaptamos nuestra intervención a cada menor y su dinámica familiar para abordar las dificultades presentes.

A pesar de esto, hoy os brindamos algunas claves generales a tener en cuenta para evitar un mal comportamiento en nuestros hijos e hijas adolescentes:

  • Fijar normas y límites claros. Esto nos ayudará a organizar la convivencia, manteniendo en el tiempo unas consecuencias consistentes y esperables para nuestros hijos.
  • Aprender a negociar. Si no negociamos con nuestros adolescentes, vamos a encontrarnos con una actitud desafiante, ya que a estas edades se tiende a tolerar poco la autoridad. Dialogar y llegar a acuerdos van a ser nuestros aliados para conseguir que sigan algunas de las normas antes nombradas.
  • No olvidar el afecto. Hablar con serenidad, ponerse en el lugar del otro y comprenderles, y reconocer sus logros y fortalezas es mostrar afecto y es muy necesario para ayudar a realizar cambios.
  • Acudir a un profesional y solicitar ayuda psicológica ante cualquier señal de alarma, atendiendo incluso a las dificultades que puedan surgir antes de la adolescencia. A menudo, durante la infancia ya pueden darse algunos comportamientos disruptivos o conductas que no somos capaces de atajar en familia. Con una pequeña intervención por parte de los padres y de la mano de un psicólogo se pueden tratar estos comportamientos, previniendo que se agraven con el paso del tiempo.

Desde nuestro Centro de Psicología, además de atender cualquier patología o trastorno de la etapa infantil y adolescente, también podemos acompañarte durante cualquier etapa del desarrollo, ofreciendo apoyo psicológico a los menores y dando las pautas necesarias a los progenitores para mantener el equilibrio en familia. Somos especialistas en trastornos de conducta, con una amplia experiencia con menores con esta sintomatología.

Creemos que la familia es un entorno clave, donde tenemos muy en cuenta la figura de los padres o cuidadores para ayudar a sus hijos e hijas con cualquier dificultad que pueda presentarse durante la infancia y adolescencia, y así evitar el malestar emocional que puedan estar experimentando.